Poema: Liberados de la Libertad

Nadie hace nada, su cuerpo lo hace todo.
Cuando su cuerpo no hace nada entonces ello lo hace todo.
Ganglios basales para los hábitos, corteza prefrontal para lo que no lo es y dopamina para convertir lo segundo en lo primero. 
Cuando tú eliges la elección ya estaba tomada, cuando decides sólo sabes lo que ya se decidió. 
Cuando nada falla todo fluye, cuando todo fluye no te das cuenta.
Si no te das cuenta la farsa se mantiene.
Sólo eres un pasajero en una atracción o un espectador en la obra de tu vida.
Ojalá no ver los hilos y pensar que mis manos siguen siendo mías.
Ojalá creer que mi cuerpo es mi marioneta y no al revés. 
Quien no sabe cree que sabe y quién ya lo sabe no lo puede olvidar. 
Quien ve el truco del mago ya no lo puede dejar de ver. 
No va a dejar de ser así aunque sepas que es una ilusión pero ya no podrás ilusionarte con ser dueño de tu destino. 
Sólo el enfermo de voluntad sabe que nunca nada fue voluntario. 
Sólo quien ve un error se da cuenta de la Matriz.
Cuán deseable es volver a sentir el falso sabor de la vida, tan real como te puedas permitir creerlo.
Cuando logras concentrarte de nuevo en la película tus ojos dejan de ver la pantalla aunque tu mente sepa que sigue ahí.
La suerte que queda es que nadie nace en el teatro pero mientras respeta las bambalinas es capaz de llorar con la obra.

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