Consideraciones personales: Política, Filosofía-religión y Cronometría
Voy a hablar de cuestiones que desarrollé en los textos “Las Moradas del Saber” y “En el Ego, tras el Fascio y ante el Sunyata”.
Nos encontramos entre el primer Giro Axial y el segundo y las teorías sobre el fascismo, el capitalismo y el comunismo pertenecen a este período así como también lo hacen las sabidurías de la Era Axial, la secularidad contemporánea y las religiones que de ellas devinieron. En el ámbito político se tilda de dogmático al fascismo, de cínico al capitalismo y de idealista al comunismo y en el filosófico-religioso ocurre exactamente igual con las religiones postaxiales, la visión secular, desprovista de espiritualidad, y las filosofías axiales, por muchos impracticables debido a que no logran un cambio en su perspectiva. Curiosamente esas filosofías, que aparentaban ajenas a su tiempo hacia el futuro derivaron en religiones que comprendieron la insuficiencia del período en que nacieron pero buscando replegarse al pasado, hacia el anterior.
Sospecho que estos paralelismos no son fortuitos y responden a sobre qué período se habla y desde cuál se hace. Hablar de una mentalidad política o filosófico-religiosa desde el período contemporáneo no es igual que hablar de la misma desde uno extemporáneo, ya sea anterior o posterior. El fascismo y las religiones postaxiales (bloque 1) quizá serían cínicas antes del primer Giro, como lo serían el comunismo y las filosofías axiales (bloque 2) tras el segundo Giro, y el capitalismo y la secularidad (bloque 3) resultarían idealistas en el primer caso y dogmáticas en el segundo. Así el bloque 1 falla en el período actual por apuntar a un pasado que ya no es factible y el 2 falla porque apunta a un futuro que todavía no lo es tampoco. Por su parte el bloque 3 resulta agobiante porque está estancado, luchando con uñas y dientes por no convertirse en un vestigio del progreso. Quizá la inviabilidad de los dos primeros bloques en el marco del período que habitamos sea sólo un reflejo de su desfase respecto al estado de desarrollo de la conciencia en el momento de intentar llevarse a cabo.
La cronometría actual se apoya en una nomenclatura cristiana (a.C. - d.C.) o en una secularizada pero con igual punto 0 (A.E.C. - E.C.). Esto es útil para entender cualquier época pero focaliza la atención en un punto de inflexión concreto de una figura histórica, para algunos más importante que para otros, en lugar de articularse sobre los cambios de conciencia humana que, yo considero, son más determinantes para la historia de la especie humana. Basándome en lo expresado anteriormente planteo considerar el tiempo en períodos que van entre Giros y nombrarlos en función a los macro sistemas político-económicos coherentes en ellos: (período) del Fascio, del Capital y de la Comunidad. Tomaré para ilustrarlo, de forma provisional pendiente de un estudio más exhaustivo, el 1.000 a.C. como punto 0 del primer Giro. Ese sería el año 0 del Capital y el nuestro (2.026) sería el 3.026 del Capital. Del mismo modo podríamos hablar de años del Fascio, desde el inicio de la especie humana en tanto sí, y, si algún día ese segundo Giro Axial se produjere, de años de la Comunidad.
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